ESTRELLA BAHAMONDE B. / PLANTAS MEDICINALES
Hay muchas maneras de considerar las plantas. Por su belleza, su carácter ornamental o por sus propiedades. Estas últimas son, en realidad, el principal motivo para tener un huerto medicinal. Un espacio que nos permitirá valernos de los principios activos de la naturaleza en nuestro beneficio. Algo que el ser humano hace desde la Antigüedad ya que, con mayor o menor conocimiento, el uso de plantas medicinales nos acompaña desde que el mundo es mundo.
Por eso, tener nuestro propio huerto medicinal no deja de ser una de las tradiciones más antiguas que existen. La de utilizar los secretos que encierran las plantas para mejorar nuestra salud. Las razones para tener un huerto medicinal son variadas y no tienen por qué estar enfocadas únicamente a curar. Tener plantas medicinales también nos permitirá paliar de forma natural dolencias como la indigestión o la ansiedad. Basta con conocer cuáles son las ventajas de cada una de ellas y utilizarlas a nuestro favor. Tener un huerto medicinal no implica un gran despliegue de espacio. Incluso, podemos cultivarlo en contenedores en una terraza o balcón. En realidad, lo único que demanda para prosperar es conocer algunos detalles de su cultivo. Por sus muchas bondades naturales y, también, por su carácter aromático veamos cómo tener nuestro propio huerto medicinal. Uno que podremos utilizar tanto para infusiones como para emplastos, para hacer de nuestra naturaleza la mejor aliada.

A nivel de cultivo, las plantas medicinales se cultivan como se haría cualquiera de las plantas de huerto convencionales. Y no nos referimos a una determinada pauta de agua o de sol, porque no existe una común para todas. Nos referimos a la única manera posible de cultivar: atendiendo a las necesidades específicas de cada planta. Y esto incluye un aspecto importante: ser conscientes de nuestro clima y elegir plantas medicinales que puedan prosperar en él. Una máxima que podemos hacer extensible también a plantas de exterior y que nos ahorrará la frustración de ver que no pueden prosperar. Más allá de esto, hay algunos aspectos a considerar antes de poner en marcha nuestro huerto medicinal. Unos que permitirán que éste cuente con todo lo que necesita para hacer que nuestras plantas crezcan correctamente. Un punto de partida básico para un huerto medicinal pero, también, para un huerto convencional. Lo más recomendable es orientarlo de norte a sur, para contar así con el menor tiempo de sombra posible.


