Las micro, pequeñas y medianas empresas no tuvieron una buena mirada con el último cambio de gabinete, porque el ex ministro de Economía no tenía cercanía con uno de los actores más importantes de la economía nacional.

Héctor Sandoval/ presidente de Conatacoch / vicepresidente de Conapyme/
Sin duda, las pymes no tuvieron una buena mirada con el último cambio de gabinete.
Creemos que el ministro Marcel daba confianza. Es un hombre muy capaz, experimentado con prestigio internacional manejó las finanzas con mucho profesionalismo.
Y cuando vio que el ministro de Economía no tenía cercanía con uno de los actores más importantes de la economía nacional, como son las pymes, él asumió esa responsabilidad y nos reunimos muchas veces, logramos avanzar en varias materias y se preocupó de escuchar a las organizaciones realmente representativas.
Deja el gobierno en uno de los peores momentos. Vamos a empezar la discusión del presupuesto de la nación, que va a ejecutar el próximo gobierno. Porque lo que se discuta este fin de año es el presupuesto del 2026. Por lo tanto, el nuevo gobierno se encontrará con un presupuesto discutido por una persona que no tiene la mejor imagen.
Quizás el ministro Nicolás Grau tenga preparación académica, con post grados, pero en el diario vivir, en su función, que es quien tenía que preocuparse de las pymes y no vimos esa preocupación.
Se preocupó de rodearse de seudos dirigentes que le decían a todo que sí, pero no planteaban efectivamente los problemas de las pymes, porque no tienen real representatividad y lo único que tenían es afinidad política con el ministro Grau. Pero eso no es gratis. Así fue como lo vimos en el directorio de Sercotec. Los vimos viajar por el mundo haciendo turismo en el avión presidencial, en las delegaciones presidenciales que era la compensación que tenían por esa incondicionalidad con el ministro Grau, quien asumirá esta importantísima responsabilidad.
No tenemos la mejor imagen de él, ni muchas esperanzas. Cuando escuchamos que iba a ser el ministro de Hacienda, muchos supusimos que era un chiste y más de alguien sonrió, otro esbozaría una carcajada.
Pero un ministro, hoy de Hacienda, que señala que la inflación favorece a las pymes, porque si bien es cierto compran los insumos un poco más caros, también venden más caro. Eso no tiene ni siquiera para un análisis y cualquier hijo de vecino podría cometer ese error. Pero no el ministro de Economía, quien debe velar por el funcionamiento de la economía del país.
Quisiéramos equivocarnos. Quisiéramos ver mañana que nuestras presunciones que hoy día tenemos estaban erradas y que, quizás, logra hacerlo bien.
A priori no tenemos esperanza.
No creemos que lo hará bien. Creemos que la deuda que ya tiene el Estado de Chile para los próximos años, en sus manos aumentará. Esencialmente, porque en periodos electorales, como el actual, en que los gobiernos de turno tratan de privilegiar planteamientos de los candidatos de su fracción política, el ministro de Hacienda Marcel no estuvo dispuesto a asumir ese rol.
Por eso asumió Nicolás Grau, que a lo mejor está dispuesto a hacer o maniobrar en favor de la candidata del oficialismo.
Así que esperaremos, para ver qué pasa. No con mucha esperanza, pero con un poquito de optimismo para no deprimirnos antes de tiempo.

