¿Para qué te traje?

José Antonio Kast, según contó la Oficina del Presidente Electo el 20 de enero de 2026, «pensó fuera de la caja». No buscó un penalista ni un político con redes en el Poder Judicial o en el Congreso. Buscó un civilista intachable académicamente, con prestigio gremial y sin pasado partidario que pudiera dar una señal de modernización y fortalecimiento institucional.

CARLOS ALZAMORA V. / DIRECTOR DESENFOQUE / MEDIO DIGITAL /

 

Cuentan que cada Navidad Pablo Rodríguez Grez regalaba cuadros de paisajismo a algunos ministros de Corte que él consideraba amigos. Los compraba en la calle, en la esquina de Martín de Zamora con Manquehue, donde se exhibían cuando llegaba el buen tiempo. El mismo vendedor se encargaba de entregarlos en el domicilio del señor ministro.

Cuando armó su estudio de abogados, lo hizo en calle Morandé al otro lado de la calzada, frente al palacio de tribunales. Se rodeó de personas de bajo perfil, el mismo que trató de sostener desde el 11 de 1973, tras el Golpe. Hasta entonces era uno de los líderes y fundador de Patria y Libertad, antecedente de la ultraderecha que hoy gobierna Chile.

Ahí, en calle Morandé fue reclutado Fernando Rabat y hecho socio del estudio.

El sigilo de Rodríguez, que circulaba por la puerta de servicio de los tribunales, lo exigía a sus equipos.

Fernando Rabat es un ejemplo de ello. Su perfil siempre fue técnico, sin redes sociales, sin apariciones en medios.

Así llegó a ejercer la defensa en juicios civiles del Clan Pinochet. Así, con el mismo sigilo, liberó a violadores de derechos humanos y de niños.

Este es el perfil biográfico completo de Fernando José Rabat Celis, ministro de Justicia y DDHH del gobierno de José Antonio Kast – hoy en el centro de la crisis.

  1. Infancia y formación: el alumno modelo del Verbo Divino

Fernando Rabat nació en Santiago el 4 de diciembre de 1972. Hijo de Fernando Rabat Graell y Ximena Celis Kunica.

Estudió toda su escolaridad en el Colegio del Verbo Divino, uno de los colegios de la elite conservadora de Santiago. Ahí fue presidente del Centro de Alumnos en 1990, el año del retorno a la democracia, y recibió el premio Beato Arnoldo Janssen, el máximo reconocimiento del colegio.

Entró a Derecho en la Universidad de los Andes en 1993. Se tituló en 1997 como el mejor alumno de su generación. Recibió dos premios que marcarían su carrera: el Premio Facultad de Derecho al mejor rendimiento y el Premio Estudio Claro y Cía. al mejor desempeño en Derecho Civil. Obtuvo su título de abogado de la Corte Suprema en mayo de 1997.

Su especialidad nunca fue el Derecho Penal ni los Derechos Humanos. Fue y sigue siendo el Derecho Civil patrimonial: contratos, responsabilidad, arbitrajes complejos.

  1. El estudio Rodríguez, Vergara y Cía. y la defensa de Pinochet

Mientras aún era estudiante, en el verano de 1993, entró como procurador al estudio «Rodríguez, Vergara y Cía. Abogados». Era un estudio pequeño pero con peso histórico.

Sus socios eran dos nombres clave de la derecha jurídica chilena:

– Pedro Pablo Vergara, ex presidente del Colegio de Abogados y consejero del mismo.

– Pablo Rodríguez Grez – fallecido en diciembre de 2025 a los 87 años – fundador en 1971 del movimiento nacionalista de extrema derecha Patria y Libertad y, por décadas, abogado de cabecera de Augusto Pinochet.

Rabat hizo toda su carrera ahí. Entró como procurador, luego fue abogado asociado y terminó como socio. El estudio lo formó.

¿Por qué terminó defendiendo a Pinochet? No por ser penalista, sino por pertenencia al estudio. Cuando a la oficina llegaban las causas de la familia Pinochet, la defensa la asumía el estudio completo.

Rabat integró directamente los equipos que participaron en:

– Caso Riggs: la investigación por malversación de fondos públicos y las cuentas secretas de Pinochet en el Riggs Bank de Washington.

– Operación Colombo: causas penales por desapariciones y ejecuciones vinculadas a violaciones a los DDHH.

– Defensa del patrimonio familiar: en 2018, junto a Rodríguez Grez, representó a *Lucía Hiriart* ante la Corte Suprema para intentar anular el fallo que ordenó el comiso de US$5,1 millones y propiedades de la familia Pinochet.

También participó en casos emblemáticos del mundo empresarial, como la defensa de ex ejecutivos de Enersis en el Caso Chispas a fines de los 90, y hasta diciembre de 2025 llevaba causas como la de GasAtacama contra AES Gener y Engie.

Paralelamente, desde 2001 es profesor de Derecho Civil en la Universidad del Desarrollo, donde ha formado a generaciones de abogados, y desde 2017 es árbitro del Centro de Arbitraje y Mediación de Santiago.

Su perfil siempre fue técnico, de bajo perfil público, sin redes sociales, sin apariciones en medios.

  1. El paso por el Estado y la llegada a Kast

Rabat nunca ha militado en un partido. Figura como independiente.

Su único paso por el Estado antes de ser ministro fue también técnico: entre 2018 y 2022, durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, fue designado por el ministro Hernán Larraín (UDI) como integrante del directorio de la Corporación de Asistencia Judicial (CAJ) de la Región Metropolitana.

¿Cómo llega a ser ministro de Kast?

Kast, según contó la Oficina del Presidente Electo el 20 de enero de 2026, «pensó fuera de la caja». No buscó un penalista ni un político con redes en el Poder Judicial o en el Congreso. Buscó un civilista intachable académicamente, con prestigio gremial y sin pasado partidario que pudiera dar una señal de modernización y fortalecimiento institucional.

Ahí apareció Rabat. Compartían mundo: católico, formado en la U. de los Andes, académico de la UDD, vinculado a la red de abogados conservadores que rodeó a Kast desde la campaña. Además, su socio Pedro Pablo Vergara era una figura respetada en el Colegio de Abogados, lo que le daba respaldo gremial.

La cercanía con Kast no viene de una amistad personal antigua ni de una militancia republicana – de hecho, Kast nombró en Defensa a Fernando Barros, otro ex abogado de Pinochet, en la misma lógica – sino de una afinidad ideológica y de círculo: el mundo del Opus Dei, la U. de los Andes, la UDD y la defensa de una visión conservadora del Derecho.

Asumió el 11 de marzo de 2026 en reemplazo de Jaime Gajardo. Al asumir debió firmar más de 80 renuncias a patrocinios y poderes, y suspender sus derechos sociales en el estudio Rodríguez, Vergara y Cía. hasta que termine la posesión efectiva de Pablo Rodríguez Grez.

Siete meses después, el técnico que nunca había hecho política está enfrentando una acusación constitucional y un pedido de remoción por decreto. Su defensa -que firmó las 56 rebajas porque la Corte Suprema lo obligaba y porque aplicaba «el criterio fijado por el ministro», como dijo su exsubsecretario Luis Silva- es la misma que hoy lo tiene al borde de la salida. Además, su remoción por el Senado no dejaría mayor costo político, por no tener partido y carecer de redes en el Estado. Ya su mentor no está.

Hizo el trabajo sucio

Kast, por lo expresado por la OPE, no buscó un penalista ni un político con redes en el Poder Judicial o en el Congreso. Buscó para hacer de la vida fácil a los violadores un civilista, una persona que no levantara sospechas en la estrategia de dar curso a la salida de la cárcel, finalmente, a los condenados mayores de 80 años, cómo quieren los congresistas republicanos.

Rabat está haciendo el trabajo para el cual se le trajo. Cambiarlo es dejar a Krassnoff y Cía. en Punta Peuco de por vida. Ningún nuevo ministro se atrevería a firmar rebajas ni menos indultos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *