Los árboles pueden tener múltiples funciones en el suelo. Una muy importante es la capacidad de mantener el suelo mediante sus raíces ante procesos de erosión. Por ejemplo, es muy importante tener árboles en las pendientes donde, debido al escurrimiento superficial que se puede generar por las lluvias, la presencia de estos permite disminuir el transporte de sedimento hacia cursos de agua.
Otra de sus funciones es su capacidad para agregar materia orgánica a los suelos a través del desprendimiento de sus hojas, las que contribuyen con el secuestro de carbón al interior del suelo, además de capturar carbono en su tronco, ramas, hojas y raíces mediante la fotosíntesis, en donde el carbono atmosférico se transforma en celulosa y lignina, entre otros.
Dentro del contexto de bosques comestibles, se plantea el uso de especies que puedan generar alimentos, que no necesariamente tienen que ser arbóreas, sino también arbustivas como lo es el caso de la murta o la zarza parrilla que permiten la producción de frutos.

El concepto de bosque comestible, además de producir alimentos, se puede entender como un espacio donde se aportan materiales que pueden ser útiles para la sociedad, como por ejemplo fibras para la construcción de cestas u otros productos, así como forraje disponible para animales en épocas de baja disponibilidad alimenticia. Existe conocimiento local generado a través de la experiencia y observación de agricultores en zonas cordilleranas y en parte también, del valle central de sur del país, donde, por ejemplo, se utilizan las ramas de Maitén como forraje para los animales durante el invierno.
Generar espacios en las ciudades para el desarrollo de plantas nativas, permitiría crear beneficios tanto desde el punto de vista estético como económicos, ya que el uso de estas plantas adaptadas a las condiciones locales, requiere una menor mantención.
Teniendo en vistas la seguridad alimentaria, estos espacios urbanos para el establecimiento y desarrollo de plantas nativas también podría contribuir a reducir las brechas para acceder a alimentos diversos, en donde los frutos podrían ser consumidos por los habitantes locales.
FUENTE / IMAGEN / Dr. Mauricio González Chang, ingeniero agrónomo, académico del Instituto de Producción y Sanidad Vegetal en la Facultad de Ciencias Agrarias y Alimentarias de la Universidad Austral de Chile, experto en agroecología.

