“Mapocho Urbano Limpio” solo de coliformes fecales, no de concentraciones de metales

El río Maipo y el río Mapocho están íntimamente relacionados porque el río Mapocho es un afluente principal del río Maipo, uniéndose específicamente en las comunas de El Monte, Talagante e Isla de Maipo, en la zona sur de la Región Metropolitana, para continuar su curso juntos hacia el Océano Pacífico. El Maipo es más grande y recibe al Mapocho, que atraviesa Santiago, en su cuenca media, formando un sistema hídrico vital para la Región Metropolitana. 

El río Maipo es la principal fuente hídrica para Santiago, abasteciendo a más de 7 millones de personas (70% del agua potable) y al 90% del riego agrícola de la Región Metropolitana, además de ser crucial para la industria y la energía, sustentando gran parte del PIB nacional y la vida de millones, aunque enfrenta amenazas como el estrés hídrico, la contaminación y la sobreexplotación, lo que exige una gestión urgente y sostenible para el futuro de la zona central de Chile. 

Por ello, es de vital importancia para la  Región Metropolitana lo anunciado con respecto al saneamiento de aguas residuales mediante el proyecto Mapocho Urbano Limpio, que ha permitido el retorno de diversas especies.

A 15 años del inicio del proyecto Mapocho Urbano Limpio, la Región Metropolitana celebra la recuperación de su principal río. El saneamiento de las aguas residuales ha permitido el regreso de especies como peces y coipos, transformando un cauce que en la década de 1990 era considerado una cloaca urbana en un ecosistema que alberga vida silvestre.

César Mattar, director del Magíster en Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Universidad Mayor, declaró al medio electrónioco “El Desconcierto” que este proyecto cuenta con raíces más profundas.

“Esto partió con el gobierno de Ricardo Lagos, durante el periodo de la Concertación el año 2001, con la primera planta de tratamiento de aguas servidas, que es El Trebal, después vino La Farfana.

Tenemos recuperación de bacterias, de insectos, larvas de insectos, macroinvertebrados bentónicos, que son larvas que están en el fondo de los ríos, y que son la base que le da el sustento, el alimento, a los bagres y otras especies nativas.

En todo caso, si bien las aguas son tratadas, son tratadas en términos de los parámetros de una calidad de agua considerada para riego, que es la norma 1333 del año 78, aún vigente.

Esto, porque en la naciente del río San Francisco, que alimenta el Mapocho, existen tranques de relaves con procesos de drenaje ácido. Llegan cargas de cobre, de arsénico, de manganeso, así que el río Mapocho, si bien está libre de coliformes fecales, sí puede tener importantes concentraciones de metales.

Además, las plantas de tratamiento no eliminan sustancias como estrógenos de anticonceptivos, moléculas antidepresivas, antiinflamatorios, paracetamol y cafeína, que pueden encontrarse en el cauce.

Cuando evitamos tirar basura, no tiramos colillas de cigarrillo al piso o a la orilla de un río, cuando tenemos una educación que busca proteger y cuidar nuestro entorno, vamos a cuidar también el río.

En cuanto al futuro del tratamiento de aguas residuales y potencial de las biofactorías de La Farfana y Mapocho Trebal, basadas en economía circular es a través del biogás, aunque aún falta avanzar en tecnología para incorporar plenamente esta energía al sistema eléctrico nacional”.

 

IMGENES /río Mapocho-El Arrayán / río Maipo / La Farfana/ 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *