Un proyecto inédito busca recuperar flora y fauna en cordillera de la Región Metropolitana

Tras décadas de ausencia, científicos y conservacionistas buscan reintroducir al guanaco en Chile central. Su regreso podría ser clave para restaurar el bosque esclerófilo que se encuentra en “alto riesgo” por el cambio climático y la deforestación en la zona central y especialmente en la Región Metropolitana.

Fundamentalmente por esta razón, la fundación  Rewilding  comenzó el traslado de 16 guanacos a tres santuarios, que funcionarán como centros de reproducción antes de su regreso al ecosistema de montaña, donde la especie se encuentra gravemente disminuida. Este trabajo es fruto de un acuerdo entre la Universidad de Chile y la Red de Santuarios de la Región Metropolitana, y cuenta con el apoyo de Fundación Rewilding Chile, el Gobierno Regional de Santiago y la empresa Sopraval.

Entre 2021 y 2023, un grupo de científicos también realizó una experiencia inédita en Altos de Cantillana, provincias de Maipo y Talagante, en la Región Metropolitana. Allí, en una hectárea cercada, introdujeron cinco guanacos en un entorno experimental para observar su impacto ecológico.

Los resultados fueron sorprendentes: los guanacos ramoneaban espinos (Vachellia caven), estimulando su crecimiento y multiplicación de ramas, lo que generó un efecto en cascada que benefició a otras especies vegetales que se desarrollaron bajo su sombra. También se observaron plantines creciendo en los sitios donde los animales defecaban, confirmando su rol como dispersores de semillas.

El bosque comenzó a responder y a regenerarse con mayor fuerza. Lo que observaron los científicos fue una mejora en la estructura del ecosistema gracias a la presencia de los guanacos.

Otra experiencia es la que desde  2017 se desarrolla en el Santuario de la Naturaleza Cascada de las Ánimas, en el Cajón del Maipo. Allí se introdujeron machos guanacos, que han logrado adaptarse al ambiente local, marcando territorio con sus defecadores, una conducta propia de su especie.

Ahora con el traslado de estos 16 guanacos desde el fundo El Trapiche de Longotoma, en La Ligua, hasta tres santuarios de la naturaleza de la Región Metropolitana, se continúa para el repoblamiento de guanacos en la cordillera de la RM.

El objetivo de este proyecto es impulsar en los próximos años el repoblamiento de esta especie en la cordillera santiaguina, un hábitat natural y de distribución original del guanaco donde hoy se estima que existen apenas 300 ejemplares aislados en estado silvestre.

Además esto será fundamental para la restauración de los ecosistemas de montaña, para impulsar el turismo de naturaleza, promover y facilitar el desarrollo de estudios científicos -mediante monitoreos y censos-, e identificar y abordar las amenazas para esta especie. Esto bajo el concepto de restauración de sistemas vegetacionales y fauna nativa o “rewilding”, una forma de conservación que mira los ecosistemas de manera dinámica y ayuda a la recuperación de la naturaleza mediante su manejo activo, para lo cual la colaboración entre instituciones ha sido clave.

Los guanacos trasladados a la Región Metropolitana provienen del fundo El Trapiche de Longotoma y fueron donados por la empresa Sopraval, que inició un plan de cierre de un proyecto de manejo de guanacos iniciado en 2007. “

Los 16 animales que habitaban ese predio fueron trasladados a los santuarios para conformar la base inicial de la población fundadora que apoyará el repoblamiento de guanacos en la cordillera metropolitana.

Según explicó Cristián Saucedo, director de Vida Silvestre de Fundación Rewilding Chile, “estos 16 guanacos serán parte del núcleo fundador de un programa de conservación a largo plazo. Nuestro objetivo es que, en el mediano plazo, puedan volver a ocupar y utilizar áreas desde donde desaparecieron, así como los corredores naturales que unen la cordillera central de Chile con áreas protegidas argentinas colindantes con la RM. Estamos comprometidos a trabajar con los Santuarios, las comunidades locales y autoridades para que esta recuperación tenga beneficios ecológicos, educativos y turísticos”.

Para ello, los santuarios de la naturaleza tienen un rol clave, ya que dos de ellos son parte de un territorio continuo de casi 200 mil hectáreas que conectan la zona cordillerana de San José de Maipo y Lo Barnechea con las áreas protegidas Volcán Tupungato y Laguna del Diamante en Argentina, constituyendo un importante corredor biológico binacional para esta especie que tiene hábitos migratorios.

“Este es un paso decisivo para evitar la extinción local del guanaco en la zona central. No solo buscamos aumentar su población , sino restaurar su rol como especie clave en la regeneración de vegas, humedales y praderas altoandinas y la conservación de especies emblemáticas como el puma y el cóndor”, afirmó Sara Larraín, presidenta de la Red de Santuarios de la Región Metropolitana.

Para alcanzar ese objetivo, el cuidado de estos primeros animales será clave. En una primera instancia, los santuarios San Francisco de Lagunillas y Cascada de las Ánimas albergarán a las hembras, mientras que los machos fueron trasladados a una instalación de transición del Santuario el Plomo en Tiltil. Posteriormente, serán agrupados en tropillas compuestas por un macho, un grupo de hembras e individuos juveniles, en hábitats dentro de su rango histórico de distribución que permitan un normal desempeño de los animales, así como el desarrollo de habilidades y conductas propias de esta especie.

 

Los centros de reproducción contarán con cierre perimetral y cierres internos de separación, guardería, bodegas de apoyo y monitoreo permanente ante la amenaza de perros, pumas y zorros. Esta es una especie que en la época precolombina podría haber alcanzado entre 30 y 50 millones de animales entre el norte de Perú y Tierra del Fuego. Hoy se estima que no quedan más de 600 mil de ellos en el continente, principalmente en Argentina (casi el 90%); unos 66 mil en Chile (la mayor parte en Magallanes) y poblaciones muy pequeñas en Perú, Bolivia y Paraguay.

El proyecto también cuenta con el apoyo de Conaf,  el ministerio del Medio Ambiente, el SAG, las cámaras de turismo y los municipios de Barnechea y San José de Maipo.

 

IMÁGENES / FRANCO DAVICO / Fundación Rewilding // Rodrigo Munzenmayer

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