aki web news (AWN)
La frase es pronunciada por el alcalde de San Bernardo, Christopher White “San Bernardo no aguanta un muerto más”, a pocas semanas de enfrentar el asesinato de un niño de 12 años durante una encerrona. Después de robar el auto, lo arrastraron tres kilómetros.
Ahora, estremece a la comuna el asesinato de un estudiante de 16 años a la salida de su colegio, Santiago de Compostela, a una cuadra de la Escuela de Infantería, a cuatro cuadras de la Municipalidad, a seis cuadras de la Comisaría.
Dos tragedias distintas, unidas por un denominador: violencia. Por ello, el alcalde advierte que “estamos viendo a una generación que aprendió a matar sin miedo”.
La seguridad fue el principal eje de la campaña presidencial de José Antonio Kast y uno de los factores decisivos para su triunfo electoral. En la segunda vuelta presidencial obtuvo el 52,01% de los votos en San Bernardo, frente al 47,99% de Jeannette Jara, con sentencias como:
“El Plan Implacable (…) busca cambiar radicalmente cómo se enfrenta, desde el primer día de gobierno, la crisis de seguridad”.
“Vamos a recuperar la seguridad y devolver la paz a las familias”.
“Chile está en un punto de inflexión; si no actuamos hoy, mañana será tarde para frenar la delincuencia.”
La mayoría de los vecinos, sabiendo también por experiencia que la fuerza tampoco es la solución, depositó su confianza en la promesa de recuperar el orden, enfrentar con decisión al crimen organizado y la delincuencia, que golpea sin clemencia a una comuna ahogada por la precaria situación económica, donde la plata no alcanza y las deudas no sueltan. Porque también es una comuna donde se arranchó la desigualdad y la pobreza con propiedad, en un sector importante de ella.
Sin embargo, a meses de iniciado el mandato del Gobierno, esos cambios aún no llegan. La salida de la primera ministra de Seguridad fue una señal de dificultades en la conducción de una de las principales promesas del candidato José Antonio Kast.
La exministra y exvocera Camila Vallejo sostuvo una entrevista en el podcast Animales Políticos que “sí hubo una gran estafa”, en torno a la promesa de seguridad, “fue el anzuelo para captar votos” y que, hasta ahora, “ha sido una improvisación”.
A ello se suma la preocupación expresada por alcaldes de distintos colores políticos, quienes han solicitado mayores atribuciones para los municipios, una presencia policial reforzada e incluso apoyo militar en zonas críticas.
Entonces, el homicidio del estudiante de 16 años vuelve a instalar una pregunta de fondo: ¿qué está ocurriendo con nuestros jóvenes? La prevención, la intervención temprana y el fortalecimiento de la familia, la escuela y la comunidad son tareas que involucran al Estado y a toda la sociedad.
San Bernardo no necesita nuevos diagnósticos. Necesita resultados. Cada nueva víctima profundiza la sensación de inseguridad y erosiona la confianza en las instituciones. Porque cuando los estudiantes comienzan a morir a las puertas de sus colegios, el problema ya dejó de ser únicamente de seguridad: se transforma en una crisis social que exige liderazgo, coordinación y acciones concretas antes de que otra familia tenga que lamentar una pérdida irreparable.

