Alzas continuas en el precio de las bencinas a lo largo del país, con incrementos cercanos o superiores a los $20 – $25 pesos por litro adicionales, impulsados por la tensión en Medio Oriente y el aumento del dólar se esperan a partir de este jueves 12 de marzo.
La tendencia alcista se consolida tras las alzas reportadas a inicios de mes, con el incremento en el precio de la gasolina de 93, 97 octanos y diésel debido a la inestabilidad internacional y al pecio del crudo.
Los analistas advierten que seguirá subiendo debido al impacto del conflicto en Medio Oriente y se anticipa que las presiones al alza persistan, afectando a los consumidores tras un periodo previo de relativa estabilidad.
Esta proyección se basa en los informes de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) publicados la primera semana de marzo de 2026, que reflejan un aumento de costos por la guerra en Irán.
En este contexto, analistas comentaron que era esperable, de alguna u otra forma, que esta alza ocurriera. Así como lo indicó Alejandro Alarcón, economista de la Universidad de Chile, quien agregó que esto indudablemente tendrá un impacto en la inflación y en los precios del combustible en Chile, lo que también impactará en el transporte.
“Es muy importante el costo del combustible en el cálculo de la inflación, porque eso se traspasa rápidamente al transporte. Lo que podemos esperar es que va a haber más presión inflacionaria”.
Según el Centro de Latinoamericano de Políticas Económicas y Sociales de la UC el petróleo registró este mes su mayor salto en cuatro años, en medio del temor a eventuales disrupciones en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz.
Mientras tanto, el dólar en Chile fluctúa hoy entre los $910 y $916, y el futuro del cobre se cotizó en US$5,80 la libra.
Aunque por ahora los expertos descartan problemas de abastecimiento, el foco está en los precios. Chile es importador neto de energía y, por tanto, un repunte sostenido del petróleo y del dólar se traduce en inflación. Para los economistas, el efecto no es inmediato, pero sí relativamente rápido en el componente energético del IPC.

