La disposición de las plantas no debe responder únicamente a una cuestión estética. Debe hacerlo, en realidad, de acuerdo a necesidades de las plantas
ESTRELLA BAHAMONDE B. / SALUD NATURAL – TERAPIAS COMPLEMENTARIA / PLANTAS MEDICINALES
Un punto de partida básico para hacer un huerto medicinal es orientarlo de norte a sur, para contar así con el menor tiempo de sombra posible. Y una mesa de huerto es más que suficiente.
Pero también hay que contemplar de qué espacio disponemos. No es lo mismo disponer de una mesa de huerto que de un espacio directamente en suelo en el jardín. No es que el tener más o menos espacio determine cómo debe cultivarse un huerto medicinal. Determina, en realidad, el número de plantas que podemos disfrutar.

Además de esto, es recomendable situar nuestra pequeña farmacia verde cerca de una toma de agua. Así y, sobre todo, si tenemos plantas con alta demanda de riego no tendremos inconveniente a la hora de instalar un kit de riego por goteo. Un sistema de sencilla instalación que nos permitirá regular el riego de nuestras plantas y desentendernos de él.
Utilizar un sustrato adecuado. En líneas generales, un huerto medicinal demanda el mismo suelo que un huerto convencional. Para que nuestras plantas puedan salir adelante, necesitan un sustrato rico en nutrientes, con textura suelta, que mantenga la humedad y que sea, a la vez, capaz de drenar. Propiedades, en suma, propias de los sustratos de huerto.
La disposición de las plantas de un huerto medicinal no debe responder, únicamente, a una cuestión estética. Debe hacerlo, en realidad, a las necesidades de las plantas que lo integren.
Cuando hablamos de necesidades, hay varios aspectos a tener en cuenta. Por un lado, el crecimiento de las plantas.

Plantas que no pueden faltar en un huerto medicinal Albahaca. Lavanda. Orégano. Menta y Tomillo.
Si combinamos distintas plantas medicinales, lo ideal es que coloquemos en la parte trasera las que alcanzarán mayor tamaño. De esta manera, no le restarán sol a las de menor envergadura.

En un terreno más grande se puede hacer un huerto medicinal circular, o huerto mandala, es un diseño ecológico en espiral o círculos concéntricos que integra plantas medicinales, aromáticas y hortalizas para optimizar espacio, riego y biodiversidad, creando microclimas beneficiosos, usando materiales reciclados y permitiendo cultivar más en menos área de forma sostenible. Se basa en la permacultura, colocando plantas que necesitan menos sol y agua arriba, y las que prefieren humedad y sombra abajo, mejorando el suelo y atrayendo polinizadores.

