Durante décadas, las ciudades crecieron cubriendo el suelo con asfalto, hormigón y edificios cada vez más densos. Árboles talados, plazas endurecidas, patios convertidos en aparcamientos. Resultado: auténticas islas de calor donde el verano ya no da tregua. Ahora, cada vez más investigaciones muestran que recuperar pequeños espacios verdes puede tener un efecto enorme sobre la… (ver más)

