Malls chinos están “devorando” al comercio: En el centro de San Bernardo existen 6 de estos establecimientos

Los llamados “malls chinos” se han transformado en un nuevo actor del comercio chileno y su expansión comienza a generar preocupación entre los comerciantes establecidos. Desde la Cámara Nacional de Comercio (CNC) advierten que este fenómeno está modificando aceleradamente el mapa del retail, especialmente en barrios y comunas donde estos grandes establecimientos ofrecen una enorme variedad de productos a precios difíciles de igualar para el comercio tradicional.

José Pakomio, presidente de la organización, por esta razón puso a los malls chinos en la lista de fenómenos que amenazan al sector. “Proliferan sin orden los llamados malls chinos, alterando la cara del comercio que conocíamos y, de paso, devorándolo”, comenzó diciendo en su discurso al inaugurar el Encuentro Anual del Comercio.

El problema, según el sector, no radica necesariamente en el origen de los productos, sino en las condiciones bajo las cuales compiten. La competencia ya no se limita a pequeños locales: se trata de espacios de gran superficie, con una oferta diversificada y una fuerte capacidad para atraer consumidores.

Pedro Zamorano, secretario general de la Cámara de Comercio de San Bernardo, comparte la preocupación expresada por la Cámara Nacional de Comercio frente al avance de los llamados “malls chinos”.

En el centro de San Bernardo ya existen seis de estos establecimientos, una expansión que, de acuerdo al dirigente gremial, está generando una fuerte presión sobre el comercio detallista establecido.

“Muchos negocios han debido cerrar porque no pueden competir en las mismas condiciones. Además el fenómeno podría adquirir nuevas dimensiones si estos establecimientos comienzan a incorporar la venta de alimentos y operar prácticamente como supermercados. La pregunta, entonces, es hasta dónde llegará esta expansión y qué espacio quedará para el pequeño comercio que durante décadas ha dado vida y empleo al centro de San Bernardo”.

El comercio establecido debe enfrentar arriendos, remuneraciones, impuestos, permisos, seguridad, costos laborales y exigencias sanitarias, mientras observa cómo nuevos formatos comerciales ganan terreno con una velocidad que genera interrogantes sobre la fiscalización y el cumplimiento de las mismas reglas. Para muchas Pymes, competir únicamente mediante precios resulta prácticamente imposible.

Esta situación adquiere especial relevancia en regiones y comunas donde el comercio tradicional constituye una fuente fundamental de empleo y actividad económica. Cuando un pequeño negocio cierra, no desaparece solamente un punto de venta: también se pierde una historia familiar, empleos, proveedores y parte de la identidad comercial de un barrio.

La preocupación de la CNC apunta precisamente a evitar que una competencia desequilibrada termine provocando una concentración progresiva de las ventas en pocos actores, debilitando al comercio que durante décadas ha sostenido la economía local.

Pero el fenómeno también obliga al comercio chileno a preguntarse qué debe hacer para enfrentar este nuevo escenario. La respuesta no puede ser simplemente cerrar las puertas a la competencia. Se requiere mayor fiscalización, reglas parejas, formalización y trazabilidad de los productos, pero también innovación, asociatividad, digitalización y nuevas estrategias para atraer consumidores. Las Pymes necesitan herramientas para competir y no solamente discursos sobre emprendimiento mientras sus costos siguen aumentando.

Los “malls chinos” son, en definitiva, una señal de que el modelo comercial está cambiando rápidamente. Si el consumidor encuentra variedad y precios bajos, naturalmente acudirá allí. El desafío para las autoridades y para el sector privado es garantizar que esa competencia sea justa y que la modernización del comercio no termine convirtiéndose en la desaparición del comercio establecido. Porque cuando se “devora” a la pequeña empresa, también se debilita una parte importante del empleo, de la economía local y de la vida de nuestras ciudades.

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