¿Cuánto tiempo más deberán esperar los habitantes del sur de Santiago para contar con un transporte público moderno, frecuente, accesible y digno?
aki web news (A.W.N.)
Para miles de habitantes de Buin, Paine, Calera de Tango, San José de Maipo, Isla de Maipo y Talagante, viajar diariamente hacia Santiago sigue siendo una experiencia marcada por largas esperas, recorridos insuficientes, congestión y servicios que muchas veces no responden al crecimiento de estas comunas. La distancia con la capital y la falta de una conectividad integrada convierten el transporte público en uno de los principales problemas que enfrentan sus habitantes, especialmente quienes deben desplazarse todos los días por razones laborales, educacionales o de salud.
En medio de este escenario aparece una iniciativa que podría convertirse en una señal de cambio. Empresa Buin Maipo informó que presentó ante el Gobierno Regional un proyecto para incorporar 40 buses eléctricos cero emisiones a los servicios 600 y 601. La propuesta contempla un plan de operaciones, la distribución de la nueva flota y un centro de carga, por lo que no se trata solamente de reemplazar buses convencionales, sino de avanzar hacia un sistema con infraestructura y planificación para sostener la operación eléctrica. El proyecto se encuentra actualmente en etapa de evaluación y sus avances serán comunicados por la empresa a través de sus canales oficiales.
La propuesta adquiere especial relevancia porque el transporte de las comunas del sur de la Región Metropolitana enfrenta una realidad distinta a la de las zonas más cercanas al centro de Santiago. La expansión habitacional ha aumentado considerablemente la cantidad de personas que necesitan trasladarse, mientras los servicios de transporte no siempre han crecido al mismo ritmo. Para un trabajador de Paine o Buin, o para un vecino de Isla de Maipo, Talagante, Calera de Tango o San José de Maipo, un viaje que debería ser parte de la rutina puede significar varias horas diarias perdidas en desplazamientos.
Frente a este problema, los alcaldes de estas comunas han buscado alternativas y han planteado ante las autoridades regionales y nacionales la necesidad de mejorar la conectividad. El desafío no consiste únicamente en aumentar el número de buses: también se requiere mejorar frecuencias, recorridos, horarios, seguridad, accesibilidad y coordinación con otros medios de transporte. En comunas donde existe una fuerte dependencia de vehículos particulares y servicios interurbanos, contar con un transporte público eficiente puede significar además una reducción de la congestión y de los costos que deben asumir diariamente las familias.
La incorporación de buses eléctricos podría abrir una nueva etapa. Además de reducir las emisiones contaminantes y el ruido, representa una oportunidad para modernizar una parte del transporte que conecta al sur de la Región Metropolitana con Santiago. Sin embargo, para que iniciativas como la de los 40 buses eléctricos tengan un impacto real, deberán integrarse a una política de movilidad más amplia. El proyecto de Buin Maipo todavía está en evaluación, pero instala una pregunta que las autoridades ya no pueden postergar: ¿cuánto tiempo más deberán esperar los habitantes del sur de Santiago para contar con un transporte público moderno, frecuente, accesible y digno?

