Antártida: la alarma climática que podría cambiar el planeta

La capa de hielo de la Antártida Occidental podría estar mucho más cerca de un punto peligroso de lo que se pensaba, según un estudio publicado en Nature

JULIO MARTÍNEZ / colaborador / medio ambiente

Durante décadas, la Antártida fue considerada una gigantesca reserva de hielo prácticamente inalterable. Sin embargo, las investigaciones científicas más recientes muestran que el continente blanco está experimentando cambios acelerados producto del calentamiento global, encendiendo las alarmas sobre un posible no retorno.

La capa de hielo de la Antártida Occidental podría estar mucho más cerca de un punto peligroso de lo que se pensaba. Un estudio publicado en Nature sostiene que su colapso a largo plazo podría activarse con un calentamiento muy pequeño del océano profundo, de entre 0 y 0,25 °C por encima de las condiciones actuales. La consecuencia final sería una subida media global del nivel del mar de más de cuatro metros, aunque repartida durante muchos años.

Los científicos advierten que no se trata de un “colapso” inmediato del continente, sino del debilitamiento progresivo de sistemas de hielo que han permanecido estables durante miles de años. El aumento de la temperatura del océano y de la atmósfera está derritiendo las plataformas de hielo desde su base, reduciendo su capacidad para contener los enormes glaciares del interior.

Uno de los fenómenos que más preocupa, escriben publicaciones científicas, es la histórica disminución del hielo marino antártico registrada desde 2015. Después de décadas de relativa estabilidad, la superficie helada alcanzó mínimos récord en 2023.

La biodiversidad también enfrenta una amenaza creciente. Pingüinos, focas, kril y numerosas especies dependen del hielo marino para alimentarse y reproducirse. La pérdida de este hábitat altera toda la cadena alimentaria del océano Austral, con efectos que podrían extenderse a los seres humanos y otras regiones del planeta.

Los expertos insisten en que todavía existe margen para reducir los riesgos. Limitar el aumento de la temperatura global mediante una disminución sostenida de las emisiones de gases de efecto invernadero podría evitar que algunas zonas de la Antártida crucen umbrales irreversibles.

Lo que ocurre en el extremo sur de la Tierra es una advertencia de que el cambio climático ya no es una amenaza futura, sino una realidad que comienza a redefinir el equilibrio ambiental del mundo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *