La problemática del transporte y tránsito en Buin se ha consolidado como una de las principales preocupaciones de sus habitantes. El alcalde ha sido categórico al definirla como “el dolor de la comuna”, en un escenario marcado por deficiencias estructurales, congestión vial y un sistema de transporte público que no logra responder a la creciente demanda.
El diagnóstico municipal apunta a múltiples factores. Por un lado, la deficiente conectividad con Santiago y, por otro, la saturación de las principales arterias internas. A esto se suman reiterados incumplimientos en las frecuencias del transporte público, lo que llevó al municipio a solicitar formalmente el término anticipado de la concesión de la empresa Transber para el segundo semestre de 2027.
Como alternativa, se propone que futuras licitaciones incluyan la participación de más de un operador, con el objetivo de fomentar la competencia y mejorar la calidad del servicio. En paralelo, se ha insistido en la integración del sistema Red Metropolitana de Movilidad con el Metrotren, operado por la Empresa de los Ferrocarriles del Estado (EFE), buscando una solución más articulada para los desplazamientos diarios.
Actualmente, sectores como camino Buin Maipo y avenida San Martín registran alta congestión, especialmente en horarios punta. La combinación de vehículos particulares, transporte público y flujo estudiantil y laboral ha llevado al límite la capacidad de las vías.
Frente a este escenario, la comunidad plantea la necesidad de nuevos recorridos que diversifiquen el tránsito, incluyendo conexiones por el eje del río Maipo, Ruta 5 Sur hacia Linderos, Acceso Sur y sectores rurales como Viluco y Valdivia de Paine.
La crisis no solo se expresa en cifras o proyectos pendientes, sino también en la experiencia diaria de los usuarios. Este martes, vecinos reportaron extensas esperas para acceder a locomoción colectiva, evidenciando una alta demanda frente a una oferta insuficiente.

A ello se suma la precariedad en infraestructura. En la estación de tren de Buin, usuarios denuncian que deben esperar bajo la lluvia, sin refugios adecuados, expuestos al frío y a las inclemencias del clima. Una situación que se repite cada invierno y que, según la comunidad, refleja la falta de soluciones concretas.
El caso de Buin evidencia una problemática compleja que requiere más que medidas aisladas. Mientras el municipio impulsa iniciativas de parche, los vecinos insisten en la necesidad de una planificación integral que priorice la movilidad y la calidad de vida.
El desafío es claro: mejorar el sistema antes de ampliarlo. De lo contrario, advierten, cualquier nueva incorporación podría profundizar una crisis que ya se siente en cada trayecto cotidiano.

