Una planta que normalmente se arranca: 10 beneficios del Diente de León

Forma una esfera de pelos plumosos blancos y sedosos que vuelan con el aire ayudando así a que se disemine su semilla; los niños acostumbran a soplar  para hacer volar los vilanos a los que llaman angelitos.

 ESTRELLA BAHAMONDE B. / PLANTAS MEDICINALES

El diente de león (Taraxacum officinale Weber) es una planta cuyo uso medicinal está documentado desde principios del siglo XI, a través de los escritos de médicos persas de tan merecida fama como Ibn Sina, más conocido como Avicena, y su predecesor Al-Razi o Razí, a quien debe su nombre el actual “Instituto de Investigación Médica Razi”, situado cerca de Teherán (Irán). Así lo menciona la literatura.

El diente deleón es una planta herbácea, que no crece más allá de los 35 cm de alto. Presenta un rizoma cónico, corto y bastante ramificado, de sabor agridulce. Sus hojas (de sabor amargo cuando son crecidas) son profundamente dentadas y forman una roseta en la base desde donde crecen los tallos floríferos que acaban en un capítulo floral de color amarillo.

Estas flores comestibles fructifican en forma de aquenio formando una esfera de pelos plumosos blancos y sedosos que vuelan con el aire ayudando así a que se disemine su semilla; en algunas regiones los niños del campo acostumbran a soplar  para hacer volar los vilanos a los que llaman angelitos.

Crece tanto en praderas como en terrenos baldíos, cunetas de las carreteras y hasta en las macetas, siendo considerada a menudo como una mala hierba.

El nombre de diente de león con el que popularmente se conoce en casi todos los idiomas se debe a la forma de sus hojas recortadas. Sin embargo, otros nombres con los que también se conoce hacen referencia a sus propiedades. Así, el castellano taraxacón o el italiano tarassaco vienen de su nombre en latín Taraxacum que quiere decir “remover” y hace alusión a sus propiedades suavemente laxantes.

En francés se conoce como pis-en-lit, en alusión a sus propiedades diuréticas, ya que las hojas tiernas del diente de león son comestibles y muy agradables en ensalada. En épocas de escasez constituían una parte importante de la alimentación del inicio de la primavera y se dice que los niños que comían mucho diente de león orinaban en la cama por su efecto diurético.

Al tratarse de un producto natural no crea adicción, las plantas medicinales son una buena opción para intentar aliviar los síntomas de algunos trastornos o enfermedades. El diente de león es una planta silvestre que crece en muchas regiones de Europa y América.

Aunque normalmente es arrancada por  sus capacidades de prosperar hasta en los lugares más inhóspitos, esta planta tiene unas propiedades asombrosas y en la actualidad se cultiva para fines tanto medicinales como culinarios.

Tanto sus hojas como sus tallos y sus flores son comestibles. Se pueden tomar crudas o cocidas y a veces se añaden a ensaladas. No obstante, esta planta se consume habitualmente en infusión, aunque también se encuentran en forma de extractos secos y fluidos o en cápsula.

El diente de león es rico en vitaminas, especialmente A, C y K. En minerales como el calcio, el hierro, el potasio o el magnesio. Contiene igualmente antioxidantes, como los flavonoides, además de fibra, betacarotenos oácido fólico. Estos nutrientes le otorgan a esta planta propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, regeneradoras, digestivas, antimicrobianas, antivirales y diuréticas.

 

Beneficios del diente de león

1.-Favorece la eliminación de líquidos: gracias a sus propiedades diuréticas, ayuda a reducir la retención de líquidos, además de eliminar toxinas y prevenir la aparición de piedras en el

2.- Favorece el tránsito intestinal, contiene fibra . Además, cuenta con un efecto laxante suave.

3.- Mejora la salud del hígado: por sus efectos antioxidantes y antiinflamatorios, ayuda a proteger este órgano de la acción de los radicales libres y lo protege de agentes tóxicos.

4.- Ayuda a bajar la presión arterial: se debe, sobre todo, a su efecto diurético. Tiene una importante cantidad de potasio.

5.- Fortalece el sistema inmunológico

6.- Favorece el control del colesterol: puede bajar los niveles del colesterol malo y de los triglicéridos.

7.- Ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre: sus polifenoles y terpenoides aumentan la producción de insulina y favorecen la entrada de glucosa en los músculos.

8.- Mejora la salud cardiovascular: tiene un efecto dilatador en los vasos sanguíneos.

9.- Cuida los huesos: como decíamos, el diente de león es muy rico en calcio y en vitamina K, nutrientes beneficiosos para el aparato óseo.

10.- Mejora la salud de la piel: ayuda a combatir el envejecimiento cutáneo.

 

 

Infusión de diente de león paso a paso:

  1. Pon en el fuego a calentar una olla con 500 mililitros de agua.
  2. A continuación, añade 5 gramos (una cucharada sopera) de raíz seca y molida de diente de león.
  3. Ve calentando a fuego medio removiendo de vez en cuando.
  4. Cuando el agua rompa a hervir, baja al fuego mínimo y sigue calentando unos 10 minutos.
  5. Transcurrido ese tiempo, retira del fuego, cuela la infusión y lista para servir.

 

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