El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió un 1,3% en abril, informó este viernes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Variación que se ubicó en menos de lo esperado tras el fuerte aumento de las gasolinas.
De esta manera, la inflación acumula un aumento de 2,7% en lo que va del año y de 4,0% en 12 meses.
Entre las divisiones con alzas en sus precios, destacaron transporte (8,0%), y vivienda y servicios básicos (0,8 puntos). El acumulado a 12 meses se compara, en tanto, con 4,4% registrado en septiembre de 2025, consignó Radio Cooperativa.
Como consecuencia de lo indicado, la Unidad de Fomento (UF) sumará otros 523 pesos de aquí al 10 de junio, y llegará a 40 mil 763.
Este aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 1,3% encendió nuevamente las alarmas en los hogares chilenos. Aunque la cifra pueda parecer pequeña a primera vista, en la práctica significa un aumento importante en el costo de la vida diaria, especialmente para las familias de ingresos medios y bajos, que ya venían enfrentando dificultades para llegar a fin de mes.

Durante mayo, comenzó a notarse cómo el dinero rinde menos. Ir al supermercado se ha transformado en un ejercicio de cálculo permanente: comprar carne, pan, verduras o lácteos cuesta más que hace apenas unas semanas. Productos esenciales de la canasta familiar registraron incrementos que obligan a modificar hábitos de consumo y priorizar solo lo indispensable.
El transporte también sigue golpeando el presupuesto familiar. El alza en los combustibles repercute tanto en quienes usan automóvil como en el valor de diversos servicios y productos que dependen del traslado de mercancías. A esto se suma el encarecimiento de cuentas básicas como la electricidad, el gas y algunos servicios domésticos.
Para miles de trabajadores, el problema radica en que los salarios no avanzan al mismo ritmo que la inflación. Aunque algunos sueldos reajustables logran compensar parcialmente el aumento del costo de vida, gran parte de la población siente una pérdida real de poder adquisitivo. En términos simples, con el mismo dinero hoy se compra menos.
Los pequeños comerciantes y emprendedores también enfrentan un escenario complejo. Muchos deben decidir entre subir precios para enfrentar mayores costos o mantener valores para no perder clientes, reduciendo así sus márgenes de ganancia.
Analistas esperaban un aumento de 1,5% en el IPC de abril, de acuerdo al consenso de las estimaciones en la encuesta de Bloomberg. Esto luego del fuerte aumento en los precios de los combustibles en medio de la guerra en Medio Oriente.
Los economistas advierten que un IPC mensual de 1,3% es una señal preocupante porque refleja presiones inflacionarias persistentes. Si bien el país había mostrado señales de estabilización en meses anteriores, esta cifra vuelve a instalar la incertidumbre respecto al comportamiento de la economía y las futuras decisiones en materia de tasas de interés y políticas públicas.
En la vida cotidiana, la sensación es clara: mayo se convirtió en un mes más caro. Familias reorganizando presupuestos, compras más reducidas y un creciente endeudamiento forman parte de una realidad que vuelve a tensionar la economía doméstica de millones de chilenos.

