Plantas en casa o departamento, sí o sí

Deberían existir en toda casa o departamento ciertas especies para evitar salir corriendo a la farmacia por un síntoma menor. Con una buena elección se cubre un abanico amplio de problemas cotidianos.

Un pequeño rincón verde con plantas medicinales en casa es como un botiquín natural de emergencia para los pequeños malestares del día a día y, además, cuida el bienestar emocional.

Tener ciertas especies evita salir corriendo a la farmacia por un síntoma menor. Con cinco plantas bien elegidas cubres un abanico amplio de problemas cotidianos: digestiones pesadas, pequeños rasguños, ansiedad leve o resfriados.

Cultivar los propios remedios fomenta una conexión directa con la naturaleza. Es una práctica ecológica y económica que da autonomía sobre la salud preventiva y de confort.

Cuidar de las propias plantas tiene un efecto terapéutico comprobado que ayuda a bajar el estrés y la ansiedad del día. Además, muchas de ellas desprenden aromas relajantes o purifican el aire de las habitaciones.

Las 5 plantas esenciales que no te deben faltar

Aloe Vera (Sábila). Es excelente para tratar quemaduras leves, cortes superficiales y la hidratación de la piel. Su gel interno también ayuda a calmar irritaciones gástricas.

Manzanilla. Su infusión es la reina para relajar el sistema digestivo, aliviar cólicos, gases y favorecer un sueño apacible cuando hay nervios o estrés.

Menta: Ideal para mejorar la digestión pesada, despejar las vías respiratorias en episodios de congestión y aliviar dolores de cabeza tensionales al aplicarla en infusión o aroma.

Romero. Posee propiedades antiinflamatorias y estimulantes. Su aroma favorece la concentración y en infusión ayuda a aliviar la pesadez estomacal y dolores musculares leves.

Lavanda. Calma y limpieza. Infusión de flores secas para dormir y calmar la ansiedad. Un ramito debajo de la almohada o en el armario. Y en agua fría, para calmar quemaduras leves y picaduras.

Mucho sol y poca agua — viene del Mediterráneo, prefiere sequía a exceso. Podarla después de florecer la mantiene fuerte.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *