Anuncian baja de $100 en la gasolina, ¿Cuánto impacto tiene en el bolsillo ciudadano?

La nueva rebaja en el precio de los combustibles anunciada por el Gobierno representa una buena noticia para los automovilistas, pero su impacto sobre la economía familiar será mucho más acotado de lo que muchos esperan. Si bien cualquier disminución en un gasto tan cotidiano es bienvenida, los expertos coinciden en que una baja semanal de algunos pesos por litro difícilmente modificará el presupuesto de los hogares o provocará una reducción inmediata en el precio de los productos.

En términos prácticos, una rebaja cercana al 2% significa un ahorro de apenas algunos miles de pesos al mes para una familia que utiliza regularmente su vehículo. Es un respiro, pero está lejos de compensar el fuerte incremento que experimentaron los combustibles a comienzos de año.

Tampoco es esperable que esta disminución se refleje de inmediato en el costo de los alimentos, el transporte o los servicios. Las empresas suelen traspasar rápidamente las alzas de los combustibles a sus costos, mientras que las bajas demoran varias semanas o incluso meses en llegar al consumidor final. Esto explica por qué la percepción ciudadana suele ser que los precios “suben por el ascensor y bajan por la escalera”.

En un escenario de crecimiento económico moderado y de un mercado laboral que aún enfrenta dificultades, la rebaja constituye una señal positiva, pero insuficiente para reactivar el consumo o mejorar significativamente el poder adquisitivo de las familias. La recuperación del bolsillo dependerá mucho más de la evolución de la inflación, de los salarios y del empleo que de una disminución puntual en el precio de los combustibles.

 

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