Pensando en una segunda etapa

Deben haber esculturas de dimensiones brillantes en el cerro Chena. Como deberían ser todas las señaléticas del parque en sus dos etapas iniciales. Como las presentadas por Antonio Paillafil, recientemente. De 5 metros.  Como debería ser, por ejemplo, la que indica el camino a la Virgen.

 

 

 DOCTOR JUAN ZÚÑIGA PACHECO //  FUNDADOR GRUPO AMIGOS DEL CERRO CHENA

 

Pensando en una segunda etapa del proyecto del Cerro Chena, para ampliarlo, cambiar la entrada principal a Colón donde está la casa colorada y extender los límites del recinto por el sur hasta Catemito,  recordé un episodio que ocurrió en la primera parte de este camino.

En las inmediaciones del hospital El Pino había un árbol de muchos años, por la cantidad de metros que tenía. Cuando lo conocí ya estaba en el suelo y me dijeron que llevaba algún tiempo en ese estado.

Hoy, en ese lugar funciona la estación El Pino del Metro un poco más allá hay edificios y hace un tiempo era un sitio más rural. Finalizando la década de los 90.

En el año 2005 Rotary Club San Bernardo Sur ya estaba enfocado en el trabajo de reforestación del Cerro Chena al que formalmente se había incorporado el año 2001 y comenzado un trabajo de plantación en los faldeos donde se encuentra La Virgen.

En el año 2002, el Ejército de Chile oficializa el traspaso de 38,5 hectáreas del cerro al ministerio de Bienes Nacionales para ser destinados a la creación del Parque Metropolitano sur Cerros de Chena.  Y transcurrieron tres años para que presentáramos el proyecto “Cerro Chena” en una reunión de Rotary Internacional, en Lima, Perú, que también se unió con recursos a la tarea.

En todo ese tiempo se había quedado pegado en mi memoria el recuerdo del árbol en aquel sitio casi rural allá en Lo Blanco con Los Morros. Entonces conversamos con el artista y escultor Antonio Paillafil, le explique la situación para que creara una escultura reflejando el acontecimiento.

Entonces hizo unas figuras en yeso, que existen como parte del proceso y comenzó a realizar la obra. Una escultura de dimensiones brillantes, como deberían ser todas las señaléticas del parque en sus dos etapas iniciales.  Como debería ser, por ejemplo, la que indica el camino a la virgen. Así, todas, como las presentó Antonio Paillafil, recientemente. De 5 metros.  

En el año 2007, con un gran acto en el Cerro Chena se inauguró la Escultura Rotaria, a un costado del edificio principal, con la presencia del ex presidente de la República, Patricio Aylwin, y las máximas autoridades del país, la provincia y la comuna. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *