Reconocemos a quienes muchas veces no conocen horarios. Sus jornadas no tienen límites de 8 horas; empiezan antes de que salga el sol y terminan mucho después de que se ha ocultado.

PEDRO ZAMORANO PIÑATS / SECRETARIO GENERAL / CAMARA DE COMERCIO DE SAN BERNARDO
Conmemoramos el 1 de mayo, no solo para disfrutar de una jornada de descanso, sino para hacer una pausa necesaria y reflexionar sobre el pilar fundamental que sostiene a nuestra sociedad: el trabajo.
Esta fecha tiene una raíz histórica profunda. Conmemoramos a los “mártires de Chicago”, aquellos obreros que en 1886 alzaron la voz por condiciones justas, por un horario digno, y que pagaron un alto precio para que hoy, más de un siglo después, nosotros gocemos de derechos laborales fundamentales. Esos ideales de “ocho horas de trabajo, ocho de descanso y ocho de recreación” siguen vigentes como un norte hacia la dignidad humana.
Sin embargo, el mundo del trabajo ha evolucionado y hoy quiero dedicar una parte fundamental de esta editorial a un grupo de trabajadores que, a menudo, trabaja en la sombra de la formalidad: nuestros trabajadores por cuenta propia, los emprendedores de nuestras Mipymes.
Hoy celebramos al emprendedor que no solo trabaja para sí mismo, sino que, con su esfuerzo, crea un puesto de trabajo para otro vecino, para otra familia. Aquel que se convierte en motor de la economía local.
Reconocemos a quienes muchas veces no conocen horarios. Sus jornadas no tienen límites de 8 horas; empiezan antes de que salga el sol y terminan mucho después de que se ha ocultado. Reconocemos que, en su condición de trabajadores independientes, a menudo no poseen la red de seguridad de una legislación laboral robusta, ni la previsión social o seguro de accidentes que proteja su futuro y el de los suyos.
Son ellos, los pequeños empresarios y trabajadores independientes, quienes sostienen la mayor parte del tejido social y económico en nuestra comunidad. Son más que un factor económico: son la fuerza que mantiene vivo nuestro entorno local.
Por eso, este 1 de mayo, levantamos la voz para decir que el trabajo es dignidad, ya sea tras un escritorio, en una fábrica, o en el emprendimiento propio que se saca adelante con valentía y pasión.
Nos comprometemos a seguir trabajando por un entorno donde el emprendimiento sea apoyado, donde la seguridad social llegue a cada rincón y donde el esfuerzo individual tenga el reconocimiento colectivo que merece.
A todos aquellos que realizan un trabajo digno en distintas y variadas condiciones, y que hacen de su labor un acto de amor y progreso, tengan
¡Feliz Día del Trabajador!

