En Chile, según la investigación de Daniel Durán, académico de la Facultad de Ingeniería y Negocios de la Universidad de las Américas, en Chile cada año se desperdician 5,2 millones de toneladas de alimentos y que un 68% de la producción nacional de frutas y verduras no llega a consumirse.

Mientras que en el mundo cada año se pierden más de mil millones de toneladas de alimentos, en Chile se estima que se pierden 5,2 millones de toneladas de alimentos anualmente, y que el 68% de la producción de frutas y verduras no llega a ser consumida; un problema grave si consideramos que hasta el 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero proviene desde este fenómeno.
El reporte Food Waste Index 2024, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, dio a conocer que, durante 2022, desde el comercio minorista, los proveedores de servicios alimentarios y los hogares se desperdiciaron en el mundo 1.050 millones de toneladas de alimentos, lo que equivale a la pérdida de una quinta parte (19%) de los alimentos disponibles para los consumidores.
Pero eso no es todo, adicionalmente un 13% de los alimentos se pierden en la cadena de suministro en el período comprendido entre después de la cosecha y la venta al por menor, según estimaciones de la FAO.
Para Roxana Núñez, abogada y experta en incidencia en Greenpeace, el problema del desperdicio de alimentos es uno de los conflictos medioambientales en la actualidad: “Cuando entendemos que la agricultura es la principal responsable de la pérdida de bosque nativo y la deforestación, o que el 70% del agua extraída en el mundo es utilizada por esta industria, comprendemos lo antiético que es terminar botando una parte importante de estos alimentos a la basura”.
La abogada además pone en relieve el enorme impacto de este problema en el calentamiento del planeta y la crisis climática, al estimarse que entre el 8% y 10% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) son generadas por el desperdicio de alimentos, algo que es incluso cinco veces más alto que lo generado por todo el sector de la aviación en el mundo.
FUENTE E IMAGENES / Greenpeace

